Desiree Hernández entrevista a Jessica Déniz

Desirée Hernández (@desihdzleon) | Cuando hablas con Jessica es inevitable que haga referencia a sus dos grandes pasiones: la tele y la creación de espectaculares y sabrosas tartas de diseños. Su inspiración siempre la encuentra en su pequeño y adorado pueblo del sur de Gran Canaria: Mogán. Allí, desde muy pequeña ya destacaba en todo tipo de tareas manuales. Y no solo eso, porque para la pequeña Jessi (así la llaman sus amigos íntimos), era tan fácil pintar como hablar con claridad en público sin apenas  sonrojarse. Con los años encontró, primero en la Televisión Canaria, y después en Televisión Española en Canarias, esa capacidad de conectar con el público para contar la actualidad de las Islas cada día en directo.

Y claro, su trabajo no pasó desapercibido en Madrid. Los directores del programa de Ana Rosa no tardaron en ficharla. Y en poco tiempo se colocó como una de las periodistas y reporteras más conocidas del país.

A Jessica la conocí varios años después de su debut en las mañanas de Tele5. Yo acaba de aterrizar en Madrid, y las dos coincidimos en un pueblo de Murcia: Santomera. Una semana intensa de trabajo que acabó con una gran amistad entre una canariona y una chicharrera.

Desirée Hernández.- Elige: Micrófono o Kitchenaid (Súper Robot de Cocina principalmente para pasteles de Última Generación, capaz de hacer casi cualquier cosa).

Jessica Déniz.- Uff, me pones en la peor de las tesituras ¿¡Elegir!? Ahora mismo ¡no puedo! En la presentación que escribí para mi blog de tartas esculpidas (www.jessitartas.blogspot.com) comento que mientras me siga siendo posible, continuaré robándole horas al sueño (y mira que le robo) para poder compaginar mis dos pasiones, el periodismo y el diseño de tartas. Así que de momento puedo sostener las varillas con una mano y el micrófono con la otra, y como la Kitchenaid es tan estupenda que trabaja sola, pues seguiré escribiendo con las mismas tintas, eso sí, ahora algo más dulces…

D.H.- De verdad, me parece complicado…  ir pensado cada día en los reportajes y coordinar en cada programa, y atender a todo los pedidos que te llegan cada semana.

J.D.- Sinceramente, no es fácil. En alguna ocasión, cuando he tenido encargos que sólo me permitían dormir tres horas después de todo el día en la redacción para llegar por la noche y ponerme a hornear y diseñar la tarta en cuestión, he llegado a pensar que debía bajar el ritmo, principalmente porque no quería terminar rechazando algo que me apasiona tanto como la decoración de tartas. Pensé que por «empalago de horas y agotamiento» podía dejar de gustarme y eso sí que no lo iba a permitir, así que decidí aceptar menos encargos para poder disfrutar de cada uno en el ritmo frenético que tengo entre mi profesión y mi afición (que cualquier día podría convertirse en mi nueva forma de ganarme la vida, no lo descarto). Así que es complicado, pero me organizo y ¡llego a todo!

D.H.- Hay dos grupos de chicas: Las que no  resisten ir de compras, con rebajas o sin ellas. Y otras, que tienen autentica fobia a pasar horas y horas dentro de un probador. ¿En qué grupo estás?

J.D.-  Uy, yo soy de las que prefiere ir sola de compras para pasar hoooras y hoooras mirando ¡sin la presión del ojo amigo que te acompañe! jajaja! Eso sí, soy de las que, si estamos hablando de pantalones o monos, prefiero probarme las prendas en casa, me resulta más cómodo. Me encanta llevar botas con pantalones pitillo, así que quitarme todo eso, para probarme tropecientos pantalones, mmm…se pierde mucho tiempo, y la verdad prefiero hacerlo tranquilita en casa. Eso sí, mi vestidor entonces se convierte una fiesta y parece que ha pasado un huracán!

D.H.-  Te hemos visto en todo tipo de formatos. Actualidad, Corazón, Política… Una periodista todo terreno. Pero, a pesar de tu éxito, como dice tu gran amiga Inma, eres la misma chica que llegó a Madrid hace ahora… ¿seis años?

J.D.-  Qué linda es Inma, es uno de los maravillosos «regalos» que me hizo Madrid al llegar a la redacción de El Programa de Ana Rosa… Soy la mismita Jessica que llegó a trabajar a Madrid en marzo de 2007, pero que se mudó a esta preciosa ciudad en septiembre de 1997 (¡madre mía cómo pasa el tiempo!) para estudiar Periodismo en la facultad de Ciencias de la Información de la Complutense. Volví a Canarias para trabajar unos tres años (en TVC y TVE) para luego volver. Soy la misma, sí, con experiencias personales y profesionales mejores y peores que me han servido para aprender a afrontar las cosas como vienen y superarlas o sobrellevarlas, pero una Jessica más segura de sí misma y satisfecha con la trayectoria que de momento sigue este barquito en el que voy ajustando velas… Pero sigo siendo una moganera muy sencilla, que no pierde el acento ni a intento y que valora a su familia y a sus amigos como el mayor de los tesoros, y su trabajo como la más bonita de las ocupaciones.

D.H.-  ¿Cómo sobrevive una amante de su tierra, Gran Canaria, en Madrid?

J.D.-  Tú di que cómo sobrevive una moganera, de Playa de Mogán, nada menos (qué bonito que es mi pueblo…) en una ciudad como Madrid…pues ¡de maravilla! Salí de un pueblecito pequeñito donde el mar se ve prácticamente desde cada una de las ventanas de las casas de los vecinos y con una temperatura envidiable durante todo el año, para vivir en una ciudad en la que al abrir la ventana me daba de frente con los ladrillos del vecino (qué vistas, madre mía. Chica, aquí no construyen con bloques como allá,…ya ves…jajaja), en casa no entraba casi un rayo de sol y en invierno hace un pelete terrible o en verano un calor sofocante (con lo bien que se está por allá) pero esta ciudad me encanta, soy feliz aquí, cuando me despierto, cuando paseo, cuando trabajo,… me gusta, me transmite buena energía, me da trabajo y mucho cariño de gente a la que adoro…Qué más puedo pedir que sentirme en casa cuando mi refugio (mi familia) está tan lejos…Pues en Madrid, una moganera sobrevive trabajando durante su jornada laboral, yendo de cañas y tapas con sus amigos y disfrutando de todo lo maravilloso que esta ciudad ofrece… aunque, ay si yo pudiera arrancar un pedacito de Mogán y colocarlo aquí, al ladito de mi casa…

D.H.-  Ahora toca hablar de tu otra gran pasión: Las Tartas. La pastelería, en concreto el diseño de tartas, empezó como una afición. Pero con el tiempo, tus tartas se han convertido en el objeto de deseo de todos. Y cuando digo todos, me refiero también a muchos famosos, como los tacones que preparaste para la actriz Concha Velasco.

J.D.-  O la mesa de mezclas que Jessica Bueno le regaló a Kiko Rivera…O el perrito shit zu para uno de los últimos cumpleaños de la Duquesa de Alba… Es gratificante, sí, mucho, pero una cosa, todos estos diseños, toditos, los he elaborado con la misma ilusión, dedicación y detalle que cuando los he hecho para personas anónimas, no le pongo ni más ni menos interés, se lo pongo ¡¡¡TODO A TODAS!!!

La verdad es que desde bien pequeñita, siempre me recuerdo así, he estado liada coloreando con ceras, luego pasé al óleo, modelando con plastilina, con barro, con piedras, conchas y pinocha que recogía en la playa…y ahora sigo haciendo lo mismo, pero en azúcar. Me encanta, disfruto cuando elaboro cada uno de los diseños, me entusiasma sea para quien sea, aunque también es cierto que ilusiona mucho sorprenderte al ver tu trabajo reconocido mientras le echas un vistazo a una revista… aunque la verdad es que no más que cuando me llega un mensajito de algún cliente agradeciéndome el trabajo comentando que al cumpleañero le encantó… ¡para mí es el mejor regalo!

D.H.-  Alguien te pide una tarta que recree, por ejemplo,  la toma de posesión de Obama, y tú que respondes…

J.D.-  Genial! Una jessitarta que hasta ahora no he hecho! Me encanta la novedad. Lo primero que pregunto es que si tiene alguna imagen en concreto en mente, alguna escena, algún color que predomine… si no tienen idea y me dan libertad para crear mi propio diseño, pues ya me lío el mandil a la cabeza y mi mente no para hasta dar con la idea perfecta! Si me preguntas que qué haría yo en este ejemplo que me das, pues un diseño sencillo pero elegante, seguramente una tarta de varios pisos, redonda, completamente cubierta por la bandera de EEUU y, a modo de topper (lo que corona la tarta) los muñequitos modelados de Obama y Michelle ¡¡¡»echándose el famoso baile»!!!

D.H.-  Lo que pasa que después del tiempo que empleas en elaborarlas, da mucha  pena dar el siguiente paso. Y sé de lo que hablo…

J.D.-  Uuuyyy, ni te digo lo que me costó cortar la primera que hice. Lo recuerdo como si fuera ayer. Mi primera tarta decorada fue un quesito (rojo por fuera y amarillo el interior) con ratoncitos supergraciosos glotoneando… estaba en El Programa de Ana Rosa y la llevé a la redacción para que se la comieran. Todos me decían que la cortara, que querían probarla, pero yo ¡¡¡no podía!!! Jajaja! Y claro, cada vez que lo intentaba, se escuchaba una voz de fondo intentando evitar que le metiera el cuchillo. Así que costó, pero finalmente nos la comimos enterita. Ya llevo unos cuantos años en los que a quienes les cuesta cortarla es a los cumpleañeros y yo…deseando que le den un mordisco. No hay mejor foto que la que me envían anunciándome que sólo quedaron las migajas. Es lo mejor, ya que hay mucho comentario por ahí que cuenta que no están ricas, pues yo tengo que salir en su defensa. No queda del todo bien que lo diga, pero las Jessitartas están riquísimas, y la de chocolate, qué decir de la de chocolate… Ahora me está pasando con los Jessichups, me es imposible hincarles el diente!!! La abeja Maya y Willy me miran cada vez que abro la nevera pero es superior a mí, cómo voy a morderle la cabeza a la abeja Maya!!!

D.H.-  Realmente lo que me gustaría es ver tus Tartas en Divinity. Un programa presentado por ti, claro…

J.D.-  Eso sería un precioso regalo. Mis dos pasiones en una…Dice Paulo Coelho que perseguir un sueño es lo que hace que la vida sea interesante ¿no crees? Pues vamos a seguir soñando lo interesante que puede ser la vida si tú así te lo propones…yo vivo, sería maravilloso encontrármelo en el camino…

D.H.-  Por cierto, ¿ya tienes disfraz de Carnaval?

J.D.-  ¡Qué me gusta a mí un disfraz! Me encantaría ir más a menudo al de Canarias, pero cae en unas fechas que por trabajo se vuelve complicado. Lo que pasa es que en Madrid la gente no es muy dada a ponerse su mejor disfraz la la la la…y claro, salir tú sola con la peluca y a lo loco tampoco…Así que me pierdo, más de lo que me gustaría, el carnaval en Canarias, pero siempre que llega una fecha señalada en la que el disfraz es el protagonista allá que voy convenciendo a gente para que me siga! Aunque mira que cuesta! Si no es Carnaval es por Halloween (que aquí parece que se animan más…). Hubo un año que me escapé a los Carnavales de Cádiz, se parecía un montón a nuestro mogollón y los disfraces eran igual de ingeniosos, aquel año los gaditanos me quitaron la morriña, pero sin duda, ninguno como el de Canarias. El último en el que estuve fue en 2011 en Tenerife, y mira que soy canariona, pero qué bien me lo pasé también. Fue genial. Y en Las Palmas de Gran Canaria o Maspalomas el buen rato está garantizado. De sarantontón, de heidi, de diablo, de pirata,… Tenemos suerte, sí, somos afortunados de disfrutar de nuestras preciosas islitas y de una gente estupenda y ¡divertida!

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