Riza que te riza: ¡pestañas arriba!

rizador de pestañas moda canaria

@modacanaria | Uno de los grandes utensilios olvidado por la mayoría de los blogs de maquillaje y belleza son los rizadores de pestañas. Personalmente, desde pequeña, le tenía fobia a esa especie de tijeras que mi madre se colocaba en las pestañas. Quizás porque pensaba que dolía o que era perjudicial para los ojos… ¡Qué cosas! Sin embargo, desde que descubrí este curioso aparatejo, y cómo puede cambiar la mirada en cuestión de segundos, soy adicta a él.

¿Es bueno utilizar el rizador de pestañas?

Hay muchos mitos que circulan en Internet sobre el rizador de pestañas: que si las hace más débiles, las rompe, etc. Todo dependerá del rizador de pestañas que escojamos: no es lo mismo usar uno del Todo a 100 que otro de una marca de calidad cuyo funcionamiento y calidad, especialmente la de la goma, estén avalados por una marca de confianza. Además, hay que saber aplicarlo correctamente. ¡Sigue leyendo!

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¿Qué resultados consigues con el rizador de pestañas?

El antes y después con un rizador de pestañas de calidad y bien aplicado es impactante. Las pestañas se ven el doble de largas y se nota muchísimo en la mirada, ya que se hace más grande. Si rematamos aplicando posteriormente una máscara el efecto es casi el mismo al de un anuncio.

¿Cómo se aplica el rizador de pestañas?

Para rizar las pestañas debemos situarnos frente a un espejo e intentar tener los párpados lo más estirados posible. Para ello, levantaremos un poco la cabeza y miraremos hacia abajo. Tranquila, ¡con paciencia se consigue!

Colocamos el rizador en la raíz y presionamos, suavemente, durante un par de segundos. Luego lo volvemos a hacer subiendo unos milímetros el rizador de la raíz para conseguir ese efecto curvilíneo tan deseado. ¡Y voilá! ¡Pestañas perfectas!

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Ojo, debemos rizarnos las pestañas con la cara lavada y sin tener ningún producto aplicado en las pestañas (como la máscara, por ejemplo) ya que de otra manera lo único que conseguiremos es partirlas al ejercer cierta presión sobre ellas (ya que el producto se tiende a secar). Además, no debemos rizarnos nunca las pestañas con un rizador de mala calidad. Así que fíjate en la calidad de las gomas y ten en cuenta de que éstas tienen una vida útil de unos 6 meses en función de la frecuencia de uso.  Deséchalas, como mínimo, una vez al año.

¿Y tú? ¿Presumes de pestañas perfectas gracias a golpe de rizador?

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