El saludo, por @protocolorango en #Protocoloparalavida

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@protocolorango – protocolo.org | Entre los usos sociales más extendidos en el mundo, ocupa un lugar muy destacado el saludo. Se puede decir que no existe, ni ha existido nunca una civilización sobre el planeta que no practique alguna forma de saludo. Ciertamente, pocas cosas se consideran de peor educación que omitir el saludo. Este mensaje ha sido aceptado de un modo tan unánime que para muchas personas, la forma más contundente de exteriorizar su enfado con otra, consiste en no saludarla.

La masificación y el acelerado ritmo de vida que caracterizan a las ciudades modernas han venido amparando un indeseable relajo en la observancia que debería merecer el uso social del saludo. Es en el campo y en algunos pueblos pequeños donde se ha conservado la buena costumbre de saludar a todos aquellos con quienes nos crucemos. No sucede así, obviamente, en las grandes urbes, cuyo ambiente frío y despersonalizado puede hacer que los vecinos de un mismo edificio no se conozcan o incluso se ignoren en el ascensor.

El Saludo

Hay que decir que el saludo se manifiesta en gestos, miradas y palabras. La variedad de formas que puede revestir el gesto del saludo es, a su vez, amplísima: los esquimales se frotan la nariz, los indios elevan la palma de su mano derecha, etcétera.

En la sociedad occidental, el apretón de manos es el gesto utilizado con mayor frecuencia para saludar. Su origen constituye, según algunos historiadores, una manifestación de paz: era el modo más claro para demostrar que no se portaba espada ni cualquier otro tipo de arma.

De todos modos, y pese a su masiva generalización en nuestra cultura, el apretón de manos es rechazado en algunos países al ser considerado anti higiénico. Es el caso de Japón, donde las personas se saludan con una leve inclinación de cabeza, sin el menor contacto físico. Sin embargo, en otros lugares no tan lejanos, como Rusia, el roce es aún mucho mayor que en Occidente, puesto que el saludo consiste en un beso en los labios.

En cuanto se refiere al apretón de manos, la mayoría de las personas prefiere que éste sea un gesto fuerte. El gesto de estrechar la mano debe ser breve y firme, de modo que no se muestre flacidez ni tampoco se sacuda con excesiva energía el brazo del otro.

Según el grado de confianza que quiera imprimir al encuentro quien inicia el saludo, este gesto sencillo puede ser reforzado cogiendo con fuerza el antebrazo de la otra persona, o incluso abrazándola. Es muy frecuente también que saludemos a personas allegadas mediante un intercambio de besos en la mejilla.

En todo caso, el apretón de manos debe acompañarse siempre de otros gestos auxiliares, como es el descubrirse la cabeza quienes porten sombrero o quitarse los guantes cuando se lleven las manos protegidas. De acuerdo con las reglas clásicas de la etiqueta, las mujeres están dispensadas de ambas obligaciones. La mirada a los ojos de nuestro interlocutor es también un componente imprescindible del saludo.

Por último, lo correcto es completar el apretón de manos y la sonrisa con alguna expresión verbal de cumplido, del tipo de «encantado de saludarle» o «¿cómo está usted?».

No siempre es necesario personalizar el saludo con apretones de manos y frases de cortesía, sino que en algunos casos, por ejemplo cuando una persona entra en un lugar donde están otras muchas, puede ser suficiente con un saludo verbal, como «buenos días» o «buenas tardes».

En otros tiempos, para saludar a las señoras no se les estrechaba la mano sino que se besaba su dorso. En su sentido más estricto, este gesto únicamente se permitía con mujeres casadas y en lugares bajo techo, y aunque esta en desuso conviene conocer la mecánica de esta forma de saludar, pues en algunas ocasiones se sigue utilizando los preceptos clásicos son los siguientes:

1. El caballero deberá inclinarse sobre la mano de la dama, quien la levantará un poco
para facilitar el gesto.

2. El beso no debe ser sonoro ni, desde luego, húmedo.

3. Si la dama lleva guantes, no procede este tipo de saludo.

4. Tampoco se debe besar una mano con una mesa u otro objeto interpuesto.

Randy@protocolo.com

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