A prueba: mascarilla invisible pores skin refiner de Massada

@modacanaria | Las mascarillas faciales son uno de los productos de belleza que más están de moda últimamente, en parte debido al éxito que tienen en el mercado asiático que se ha extendido por todo el mundo y, por supuesto, de sus resultados inmediatos. Ya saben, si me siguen por redes sociales, que a mí me encanta probar este tipo de productos por la practicidad, ya que al ser monodosis son muy cómodas tanto para llevártelas de viaje como para recurrir a ellas cuando necesito algún refuerzo extra (hidratación, luminosidad, limpieza…). Por lo general, este tipo de mascarillas contienen en su interior una máscara de celulosa de papel empapada de principios activos que debes dejar actuar en el rostro unos 15-20 minutos. Una vez retirada, yo suelo masajear el producto restante por todo el rostro y dejar que actúe durante más tiempo.

A lo largo de estos meses he probado muchas mascarillas con diferentes ingredientes, la mayoría para hidratar la piel o para dar luminosidad. La última que ha caído en mis manos ha sido el último lanzamiento de Massada del que les vengo a hablar hoy.

Se trata de la primera mascarilla de esta firma especializada en cosmética natural (todos los productos que he probado de la firma han sido aplicados en cabina en centros estéticos) cuyo efecto es de segunda piel. Y es que, a diferencia de las que he probado anteriormente de celulosa de papel, la mascarilla invisible pores skin refiner de Massada está elaborada a base de biocelulosa vegetal, siguiendo así la filosofía natural de la marca, obteniendo este material del proceso de biofermentación a partir del agua de coco.  Al ser tan finita, es muy ligera y permite libertad de movimientos, no es tan engorrosa como el resto.

Además, otra cosa que me llamó la atención es que no gotea. Me explico: por lo general el papel del resto de mascarillas no llega a absorber todo el producto y acaba chorreando, en ésta, la mascarilla viene impregnada con la cantidad perfecta de producto para no desperdiciarlo y para que realmente consigas resultados. 

 

La mascarilla está indicada para pieles grasas que presentan poros dilatados y puntos negros, así como para pieles sometidas a altos niveles de polución y para todas aquellas que deseen lucir una piel limpia, protegida y libre de impurezas. Algo fundamental para aquellas que vivimos en ciudades porque, aunque no nos demos cuenta, nuestra piel también sufre daños urbanos. En mi caso, no tengo de puntos negros muy evidentes, pero sí noté una piel más lisa e hidratada en las zonas más secas y donde los poros están más abiertos (frente, nariz y barbilla) y una sensación de frescor y de limpieza por toda la cara. Una vez que retiré la mascarilla, masajeé el producto restante y lo dejé actuar durante toda la noche. 

 

Ingredientes

La mascarilla tiene una fórmula oil free con carbón activo y biopolisacáridos procedentes de biotecnología natural. El carbón activo tiene una profunda acción purificante y desintoxicante sobre la piel, reduciendo el exceso de grasa y el tamaño de los poros. Y los biopolisacáridos vegetales ofrecen una protección física, activa e inmediata y no oclusiva frente a los tres tipos de polución: atmosférica, Uva y UVB y doméstica, derivada de contaminantes, los cambios de temperatura y otros factores externos que dañan, irritan y sensibilizan la piel.

Cómo se usa

Como cualquier mascarilla: 1 vez a la semana durante 15 minutos en el rostro, y una vez que la retiramos masajeamos con el resto del producto que nos quede en la piel, sin aclarar y dejando actuar.

 Precio: 59,70€ la caja con 6 mascarillas. 9,95€ la mascarilla individual.

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